Estaba cayendo a pedazos del silencio, cuando me dí cuenta que no era ya ni tiempo.
Quería escribir un simple verso, pero no he conocido la palabra que encienda la chispa muerta de mis sentidos. Soy una solitaria sombra que se asoma por los crueles pasadizos secretos del mundo.
El inevitable mundo, corrompido, que los seres humanos tan tiernamente se dedican a deshumanizar.
Estaba solo en la noche infinita, contando con los latidos del cielo, cada una de las estrellas del firmamento.
Me di cuenta que estaba solo, pero que todavía sigo vivo.
Estaba solo con la luz de las estrellas,
pero estaba solo con tu corazón.
Un fragmento de sueño,
que por un simple momento,
puedo palpar.
Luego recuerdo la realidad, me mata, a cada segundo,
mis alas mueren ahogadas,
el llamas del silencio.
Estaba solo, me di cuenta que sigo vivo.
Estaba solo, pero estaba contigo.
-Esteban Alejandro del Valle.
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