Letras e ideas de Esteban Alejandro del Valle.
lunes, 30 de julio de 2018
sábado, 10 de septiembre de 2016
Beso de sangre:
Pienso en entrar de noche a tu cuarto, tocarte el cabello, ser invisible para que solo me sientas y que pienses de que todo esto no es más que un sueño. Deseos inmortales que carcomen, devoran y le gritan a mis sentidos internos, quiero tu carne, quiero comerte, no sin antes de que obtengas un trozo de mi, de mi alma, de mi corazón. antes de matarte y condenarte, a ser lo que yo soy, pues por tu culpa, soy así. Dulces sueños mi amor. Sueña con mis pesadillas.
Entrecortado:
Un día como hoy, escribía mientras soñaba. No lo sé, con la vida que no tengo, y que jamás creo que voy a tener. Con la estrella inalcanzable que concreta el amor, las letras que componen mi eterno poema errante de desamor. Soy una mentira que vive, que camina, que tiene sueños mientras escribe, mientras que las letras me consumen una por una. Mientras las miserables noches de lágrimas me matan, cada tanto, me consume poco a poco, día a día, solo espero ser espectador en un rutinario mundo de porquería que me persigue y me atrapa.
Repentinamente me encuentro a ciegas, flotando entre una avenida y la nada, en el aire seco y vacío de las calles de alguna ciudad, o tal vez, en una esquina de algún universo soñando, con atrapar el tiempo entre telarañas, desarmo las paredes para escribir, solo en la nada, cuando lloro, cuando muero, cuando revivo entre las llamas, solo para levantarme y revivir más y más del cotidiano dolor.
Quería dedicar un poema, una balada, una odisea al amor. Pero me aún me desconoce, aunque sé muy bien lo que significan las heridas de su dolor. Tan solo abro un libro, y sueño, despierto, desvelado de la realidad, día a día; noche tras noche, ciego, puedo atravesar toda realidad.
El mundo tiende trampas, para que caigamos y vivimos ciegos, atados a la realidad. Estamos, solos, pero estamos juntos. No seas otra victima más de tu triste mundo. No te dejes morir cada tanto, un poco cada día, no duermas sin sueños, nunca despiertes sin soñar.
Repentinamente me encuentro a ciegas, flotando entre una avenida y la nada, en el aire seco y vacío de las calles de alguna ciudad, o tal vez, en una esquina de algún universo soñando, con atrapar el tiempo entre telarañas, desarmo las paredes para escribir, solo en la nada, cuando lloro, cuando muero, cuando revivo entre las llamas, solo para levantarme y revivir más y más del cotidiano dolor.
Quería dedicar un poema, una balada, una odisea al amor. Pero me aún me desconoce, aunque sé muy bien lo que significan las heridas de su dolor. Tan solo abro un libro, y sueño, despierto, desvelado de la realidad, día a día; noche tras noche, ciego, puedo atravesar toda realidad.El mundo tiende trampas, para que caigamos y vivimos ciegos, atados a la realidad. Estamos, solos, pero estamos juntos. No seas otra victima más de tu triste mundo. No te dejes morir cada tanto, un poco cada día, no duermas sin sueños, nunca despiertes sin soñar.
Onírica:
En un día como hoy, escribía, sentado en mi sillón, frente a mi cafetera agonizante, querida espero que no te mueras todavía. Me sentía encadenado a esta vida, sin alma, sin corazón, sin la oportunidad de perdonar a nadie, estaba solo mientras escribía secretos, secretamente en la oscuridad de una noche perdida.

No tenemos vida, pues ellos, y nadie nos dicen como vivir, como pensar, cómo vestir, en quién creer. en que morir. He caminado ciego, flotando entre una avenida y el vació de un extraño universo. Triste, como
el silencioso viento que llueve, a veces llora, en deshoras, cuando el mundo no puede ver las lágrimas, a veces, no puede contenerse, otras se trata de mi imaginación. Estaba solo en la oscuridad.
Escribo, vivo la mentira, de ella creo palabras, para algunos poesía, para otros más no es nada. Sentado en una esquina de mi cuarto, del universo, recorto las paredes, para tener una pieza donde escribir, me recortó desde el interior, porque mi verdadero yo ya no aguanta salir.
Escribo sin decirte nada, día a día, noche tras noche, para que tu mundo y tu universo no me consuman.
A veces quisiera tener algo más o algo menos que nada. Un amor, que me tire a la basura, una vida que no pueda vivirme. Escribo a solas, para ser una rara pieza de silencio más en la oscuridad. El día que alguien en la avenida del espacio mencione mi nombre, es suficiente para mí, para que muerto vuelva a soñar.
Ten cuidado con esta realidad, con este mundo, con esta vida. La mayoría quiere verte en pedazos, por el simple placer que tiene la humanidad por destruirse. Caminamos ciegos, con los oídos tapados, con la mirada descubierta, pero igualmente ciegos, ante el mundo que nos rodea.
Solo escribo en la oscuridad...
sábado, 3 de septiembre de 2016
Hay veces que la soledad vive en una taza de café, hay veces que siento que no tengo vida, me siento muerto, pero sigo viviendo. Cuando el mundo entero parece odiarme, y como consecuencia, parezco odiar al mundo entero, (cuando me odio a mi mismo, por no ser como los demás), verlo congelado en silencio en lo profundo de la eterna soledad. Quedarme solo en el mundo, como siento que estoy, como la locura de la soledad me invade a cada tanto, hace de cada día, una constante agonía, el amor, la alegría y todo por lo que vale la pena sobrevivir, se ve tan lejano, como una estrella fugaz distante en la agonía del silencio.
El el silencio de mis pensamiento hay mucho ruido.
La distancia se hace cada día más larga y nunca podré llegar, solo me invade el ruido, el escándalo del silencio. -¡Es normal!- me digo, pero sé que nada de eso es cierto. -¡No te preocupes que el amor es para todos!- Es como el agua y el oxígeno, pero no bebo, tampoco respiro, muerto por años, lo peor es que nunca acaba: Los días iguales, sin sentido, la vida que se me resbala por las manos, las miradas acosantes, el silencio que me grita, las madrugadas despierto, peleo conmigo. Pero hay que seguir viviendo. Espero en completo silencio, adentro...
El el silencio de mis pensamiento hay mucho ruido.
La distancia se hace cada día más larga y nunca podré llegar, solo me invade el ruido, el escándalo del silencio. -¡Es normal!- me digo, pero sé que nada de eso es cierto. -¡No te preocupes que el amor es para todos!- Es como el agua y el oxígeno, pero no bebo, tampoco respiro, muerto por años, lo peor es que nunca acaba: Los días iguales, sin sentido, la vida que se me resbala por las manos, las miradas acosantes, el silencio que me grita, las madrugadas despierto, peleo conmigo. Pero hay que seguir viviendo. Espero en completo silencio, adentro...
sábado, 16 de julio de 2016
Escribir:
Escribir es hacer el amor con las palabras,
destruir las palabras del tiempo,
con el poder de un agujero negro,
hasta hacerlo todo trizas.
Escribir es jugar jenga con las piezas del universo.
Es jugar con una sombra imaginaria,
en las constelaciones de líquidos cielos sin final.
Es el acto de creación sublime,
donde podemos ser dioses humanos,
con deseos carnales, y pasiones banales,
Tirar palabras y hechos al azar,
reconstruir a los dinosaurios del Edén.
disfrutar reírnos de unos cuantos hijos de puta.
Escribir es ser un niño que forma galaxias con el baile del cosmos.
Escribir es sentir vida,
escribir es crear vida,
Escribir, por un segundo de agonía,
Te devuelve las gotas de alegría.
-Esteban Alejandro del Valle
destruir las palabras del tiempo,
con el poder de un agujero negro,
hasta hacerlo todo trizas.
Escribir es jugar jenga con las piezas del universo.
Es jugar con una sombra imaginaria,
en las constelaciones de líquidos cielos sin final.
Es el acto de creación sublime,
donde podemos ser dioses humanos,
con deseos carnales, y pasiones banales,
Tirar palabras y hechos al azar,
reconstruir a los dinosaurios del Edén.
disfrutar reírnos de unos cuantos hijos de puta.
Escribir es ser un niño que forma galaxias con el baile del cosmos.
Escribir es sentir vida,
escribir es crear vida,
Escribir, por un segundo de agonía,
Te devuelve las gotas de alegría.
-Esteban Alejandro del Valle
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